Mary Meyer era una joven esposa y madre que ayudó a su familia durante la Gran Depresión cosiendo alfileteros de animales que luego se convirtieron en juguetes de peluche. Mary, creativa, motivada y compasiva, construyó una empresa que continúa brindando alegría a niños y familias de todo el mundo con cuidado, calidad, integridad y amor. Esta intención se ha transmitido de generación en generación, a los nietos de Mary que dirigen la empresa hoy en día, porque así era Mary Meyer y de eso se trata la empresa que fundó. Mary Meyer fabrica peluches.